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El agradecimiento

Eleonora Flores

Vivimos agotados. Un mundo que corre, una mente ansiosa, y las presiones que nos rodean. Todos viven agitados y apurados, con el resultado físico y mental que es desastroso: una mente y un corazón agotados. ¿Es algo de lo cual podemos escapar?
Jesús nos ofrece algo distinto. Una solución al problema.
Según la Biblia, es posible vivir con fuerzas renovadas, y con paz en el corazón. Esto es posible gracias a un ingrediente especial que le debemos agregar a nuestras oraciones, un ingrediente que lo cambia todo: el agradecimiento.
“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús” (Filipenses 4:6-7 NTV)
¿Y por qué agradecer a Dios en nuestras oraciones hace que seamos llenos de su paz?
Simple, porque el agradecimiento es poner en práctica la confianza en Dios.
“¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos” (Isaías 26:3 NTV)
Al agradecer a Dios, estamos reconociendo su soberanía y control sobre nuestra vida. Y hoy te quiero invitar a agradecer no solo por las cosas que vemos, sino a agradecer por aquello que no vemos, aquello en lo cual tenemos fe que Dios está actuando.
Es fácil agradecer cuando estamos viendo las cosas resueltas. Pero el agradecimiento que trae paz, el agradecimiento al cual Dios nos desafía hoy, es un agradecimiento que nos recuerda que en todo momento sus promesas se están cumpliendo.
“Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18)
Su voluntad se está cumpliendo hoy en tu vida. Si estás triste, agradecele a Dios por estar construyendo en vos un corazón misericordioso por los que lloran.
Si estás ansioso, agradecele a Dios porque él está al control de todo, y por la paz que él ofrece.
Mi deseo es que esto no quede como una reflexión más, sino como un desafío a hacer del agradecimiento, algo clave en nuestro día a día.